viernes 25 de diciembre de 2009

Teoria de las Ventanas Rotas.

Uno de los objetivos de este espacio es la participación de lector. En este caso agradecemos este articulo que se nos envío en post de brindar un punto de vista mas a esta encarnada controversia que se vive el en foro acerca de aquello de la “Comprensión de ciertos hechos sociales”.

Es común afirmar que la pobreza es la causa del delito. Coinciden al respecto la derecha más conservadora y las simplificaciones de la izquierda más extrema. Pero diversos experimentos de psicología social dieron pie al desarrollo de la llamada "teoría de las ventanas rotas". Entre esos experimentos está el realizado hace ya 40 años por el profesor Phillip Zimbardo, de la Universidad de Stanford, de Estados Unidos. El dejó dos autos iguales abandonados, uno en el Bronx de Nueva York y otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. La teoría no constituye una novedad, aunque sí es un enfoque curiosamente olvidado por la mayoría de los especialistas en la Argentina. Pone el acento no en la pobreza, sino en el "contagio" de conductas inmorales y antisociales; en el poderoso motor de la imitación alentado por la impunidad. El experimento demuestra que para acabar con la inseguridad es menester perseguir también los pequeños delitos. La conclusión fue que el vandalismo y desmantelamiento producido casi instantáneamente sobre el vehículo en el Bronx se repitió en Palo Alto, pero sólo una semana después, una vez que los investigadores rompieron deliberadamente una ventana del auto. Hasta entonces, había permanecido impecable. La ventana rota transmitía una idea de deterioro, desinterés y ruptura de los códigos de convivencia. A partir de ahí, valía todo. Lo mismo se podría concluir de la rotura de una ventana en un edificio. Si nadie la repara, pronto estarán rotas todas las demás. Si una comunidad exhibe signos de deterioro y esto parece no importarle a nadie, entonces allí se multiplicará el delito. En la Argentina, ése parece ser un firme disparador de la inseguridad, y no la pobreza en sí misma. En nuestras grandes concentraciones urbanas suelen convivir la opulencia y el brillo con el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato generalizado. Al no sancionarse las "pequeñas faltas", como estacionar mal, exceder el límite de velocidad o violar una luz roja, se van estimulando faltas mayores y luego delitos cada vez más graves. La "teoría de las ventanas rotas" fue aplicada por primera vez a mediados de la década de los 80 en los subterráneos de Nueva York y los resultados fueron sorprendentes. Al combatir las pequeñas transgresiones, como contaminación visual por grafitis, ebriedad, suciedad, viajar sin boleto, arrebatos y otros robos y desórdenes, se logró hacer del subte un lugar seguro. Posteriormente, en 1994, Rudolph Giuliani, alcalde neoyorquino, basándose en la misma teoría y en aquella experiencia del subte, impulsó una política de tolerancia cero, que bajó drásticamente todos los índices de criminalidad y que no tuvo las connotaciones autoritarias ni represivas que se le auguraban. El concepto principal era el de la prevención y promoción de condiciones sociales de seguridad. La estrategia consistía en crear comunidades limpias y ordenadas, que no permitieran transgresiones a la ley y a las normas de convivencia urbana. La idea era la misma: que el problema no era la pobreza, sino los fenómenos psicológicos y sociológicos que sustentan las relaciones sociales. El arresto de personas que no habían pagado su pasaje o hacían un uso indebido de las instalaciones del subte mostró que una de cada siete tenía una orden de detención por algún otro delito mayor, y una de cada 20 portaba ilegalmente un arma. Porque el crimen es el resultado inevitable de la combinación de dos factores: las disposiciones criminales de tipo individual y las condiciones de desorden y deterioro público. Es así, naturalmente, en las grandes ciudades, donde prevalece el sentimiento de anonimato individual. Es diferente en el caso de los pueblos pequeños (y toda la geografía de la Argentina es ejemplo de ambos supuestos), donde el sentido arraigado de comunidad genera un ambiente en el que los vándalos sienten que todos los que los miran desaprueban lo que hacen. Para combatir eficazmente el crimen se impone, entonces, combatir el desorden, el descuido y la anomia social en sus raíces más pequeñas. Esto crea mejores condiciones para aislar y reprimir los delitos mayores, las asociaciones ilícitas y las bandas de narcotraficantes, piratas del asfalto, secuestradores, etc., que suelen reclutar "mano de obra barata", precisamente, en ese marco de descomposición social. No se trata de linchar al delincuente ni de la "mano dura" indiscriminada e irracional, sino de una política clara y firme del Estado en favor de la salud social. Tampoco se trata de hacer la vista gorda ante el abuso y la prepotencia policial, para los que cabe el máximo rigor de la ley. La "tolerancia cero" no es frente a la persona que comete el delito, sino frente al delito mismo. Para comenzar a crear en las grandes ciudades lo que persiste en las más pequeñas: comunidades limpias, ordenadas, respetuosas de la ley y de los códigos básicos de la convivencia social humana. Y eso sólo se hace desde arriba hacia abajo. Es nuestra responsabilidad, nuestro deber de gobernantes.


Aporte de Ariana Favre
Publicado por keke



domingo 20 de diciembre de 2009

Por favor.

El Llano, para nuestra sorpresa, día tras día suma lectores para nuestras publicaciones. Esto es algo que inevitablemente nos hace sentir bien, y por lo que leemos, a ustedes también.
Debido a lo ocurrido con las últimas publicaciones, en especial aquella que se orientaba a la compresión de la causa y no a la justificación de un acto, (segunda publicación de revista de psicología) hemos podido notar que muchos han participado del debate y de forma comprometida, lo cual valoramos. En este caso la participación, fue mas por vía privada que dejando comentarios en el espacio, de este modo hemos respondido a cada una de ellas y también nos pareció bueno esto, no hay porque opinar simplemente en los comentarios, es importante también que nos escriban.
Para no aburrir e ir al grano, les pedimos a todos los lectores del espacio, que prostituyan al mismo, que si conocen personas (y si saben leer, también animales, ¿porque no?), amigos, padres, abuelos, a quien fuere que ustedes crean puedan participar o comenzar a involucrarse en esta lecturas lo hagan. Nada es mas propicio para el crecimiento de este espacio, que la recomendación de uno de sus lectores ya que también es difícil de describir la diversidad de escritos o un hilo conductor para la comprensión de El Llano en Llantas. Lo mejor propagación, esta en ustedes y en sus descripciones.
Leer, opinar, debatir, decir, es algo que nos sirve a todos.
Es por eso que simplemente les dejo aquí mi dirección de correo electrónico para que por medio de ese pequeñísimo favor que le pedimos aquí, si es posible, escriban dejando los correos electrónicos de quienes ustedes crean puedan se parte de todo esto. Seria bueno, comenzar a escribirle nosotros, con el respectivo mail de aviso de cada publicación para ingresar al futuro lector a todo esto. Pero para esto, necesitamos sus correos electrónicos. Así también a los lectores que frecuentan por aquí, y no tenemos su dirección, nos la escriben y recibirán el aviso con cada publicación.

Los correos electrónicos sabemos que en ocasiones, y con todo el derecho, son preservados por algunos que prefieren cuidar su casilla de e mail y no dejarla escrita en cualquier foro.
De todos modos, esperamos sus recomendaciones en las siguientes direcciones de e-mail (para evitar que cualquiera tome la dirección) como así también pueden ser dejadas en el espacio de los comentarios.

Simplemente con que cada lector sugiera dos nuevos lectores, el vuelco seria importante.

Las direcciones para que nos escriban las sugerencias son: lacumbanchavolatil@hotmail.com, elllanoenllantas@hotmail.com, juanadearte@hotmail.com

Desde ya muchas gracias.
Keke and jma

sábado 19 de diciembre de 2009

Otra opinion.

Entrevista:

Jorge Lanata: -¿Por que trabaja en desnutrición hace 16 años? Dr. Abel Albino: -Porque me da vergüenza que exista desnutrición en un país como el nuestro...que hayamos llegado a donde llegamos.

Porque sueño con un país en el que todos vivamos mejor, donde se iguale hacia arriba, no hacia abajo. Porque es responsabilidad nuestra hacer que los chicos puedan desplegar su potencial genético para tener igualdad de oportunidades. Porque estoy convencido que tenemos que terminar con el aborto infantil, con la prostitución infantil, el maltrato infantil, con las enfermedades infantiles que mutilan el rostro de nuestra civilización. Debemos procurar que cada chico tenga, una escuela a donde ir, un agente sanitario que lo asista y una dieta equilibrada que le posibilite un desarrollo físico y mental adecuado. Esto es una cuestión de prioridad política. ...

J.L: ¿Estamos creando generaciones de chicos idiotas, chicos menos inteligentes que el resto? Por supuesto. El cerebro es el órgano que más rápidamente crece. Pesa 35 gramos cuando nace el niño y luego va a los 900 gramos a los 14 meses, y de adulto 1200 gramos. Y ¿por que aumenta el peso?... porque se "cablea": cada neurona emite millones de cables que intercomunican otras neuronas, si hay una buena alimentación y buena estimulación. Esto pasa en el primer año de vida. A un cerebro bien "cableado" lo podemos educar. Si luego a buenos cerebros y educados, le agregamos agua corriente, luz eléctrica y cloaca en cada casa argentina, tenemos una potencia en 30 años. El desarrollo es una consecuencia. No hay que pensar en las próximas elecciones, sino en las próximas generaciones. La primavera del sistema nervioso central, es el primer año. El primer año juega la suerte del sistema nervioso, ahí se juega si ese chico podrá insertarse o no, educarse o no.

Ese chico, si no cableo su cerebro adecuadamente, el espacio será ocupado por líquido encéfalo raquídeo, no hay vuelta atrás. El 80 % de los criminales en Mendoza, fueron desnutridos de 2* y 3* grado. El 80 % de los chicos de Latinoamérica no terminan la primaria y el 80 % de los presos de las cárceles de Bs As tampoco terminaron la primaria. Entonces... ¿cuál es el plan? ¿Qué país queremos...? Europa sale de sus dos guerras absurdas porque su intelecto estaba intacto. Se rompió lo material, la pobreza era externa. Y América Latina no sale del atraso crónico en el que está porque su intelecto está dañado. ...

J.L: ¿Cómo hay que hacer para quebrar la desnutrición?

El Prof. Dr. Fernando Mönckeberg en la República de Chile, quien crea este programa de recuperación dice: "el desnutrido es un inmunodeficiente, un inmunodeprimido, yo lo llevo a un hospital Gral., y se muere (se infecta, contagia). NO. tengo que hacer un ámbito separado que no sea tan costoso como el hospital ni tal pobrecito como su casa. Generar un ámbito intermedio". La desnutrición es el resultado final del subdesarrollo. De nada sirve que yo alimente a un chico si lo devuelvo al ambiente hostil del que proviene. A los 15 días estoy de nuevo alimentándolo, No sirve. Lo que se hace es un abordaje integral de la problemática que da origen a la pobreza:

- educación nutricional, educación para la salud, jardín maternal, jardín infantil, estimulación temprana, escuela de educación de artes y oficios, programas de educación agraria, lecto escritura para analfabetos, escuela para padres, ropero familiar, alcoholismo, inmunización, etc.

Y así hicimos un centro de prevención único en el mundo. Ese centro lo tenemos ya en 20 ciudades. Y ahora vamos a África Ecuatorial que tomaron el proyecto de CONIN Mendoza. ...

Historias (1):

"Un día, le digo a una señora: "haga un biberón Sra.". Entonces la mujer llena de agua el biberón y le pone una medida (de leche en polvo) y una segunda medida, lo agita y dice: "Ya está". ¡No, no está! No es leche eso. Es una medida en 40 lo que tiene que poner, le digo yo, todo doctoral.

Entonces le pido:

-¿Me puede repetir lo que le dije...? y la mujer se puso a llorar... -No... no llore. Estamos para ayudarla. Dígame, ¿hasta qué grado fue usted a la escuela? -No doctor, yo no fui a la escuela...

Entonces ahí, empezamos a llorar nosotros... Nos empezó a dar vergüenza... No hay derecho. Esa es otra desnutrición tremenda.... la desnutrición del espíritu. No puede ser que una persona no sepa leer y escribir...

Eso es vergonzoso. Cuantas veces escuchamos: "Argentina potencia"

Cuantas veces escuchamos: Argentina Primer Mundo...

O es para todos... o no existe el Primer Mundo. ... Ahí en ese lugar, pusimos una escuelita, pero no teníamos dinero. Asi que nos regalaron un trolebús, lo vaciamos, conseguimos que nos den patente de escuela satélite y de ahí, de ese trolebús salió la abanderada y segunda escolta de educación del adulto de toda la Pcia. de Mendoza. O sea... es posible hacer cosas cuando uno tiene la cabeza y corazón borracho de ideales. Cuando trabajamos como debe ser, como corresponde. ...

Historias (2) Un día voy llegando al Centro de Prevención en mi auto, y veo a un chiquito descalzo. Mendoza es muy frío y yo iba con sobretodo, calefacción, guantes... y veo al chico. Entonces bajo y lo reto, como un tonto lo reto... porque uno no entiende la pobreza...

Le digo:

- ¿cómo estas descalzo?

...y en su media lengua, el niñito me explica que estaba esperando que su hermano venga de la escuela para él subirse a los zapatos y el hermano ir descalzo a la casa...

Entonces, para mi cumpleaños a los dos o tres días, mis amigos me llamaban y yo decía: "no quiero regalos, quiero que traigan ropa en buen estado". Y fuimos y entregamos ropa. Y el morbo mortalidad por neumonía disminuyó, la deserción escolar disminuyó... porque al tener zapatos, iban regularmente a la escuela. O sea, que la soluciones están a la mano.

Tenemos que hacer un mundo más vivible......

Historias (3) Una noche... entré a ver como dormían... porque me metí en los ranchos para entender esto... porque la caridad a veces no está en dar, está en comprender... Y nos dimos cuenta que el pobre no es vago... es triste. Pero tiene una tristeza profunda que linda con la depresión. Y nos dimos cuenta también, que el pobre no es un individuo como nosotros pero sin plata. Es pobre en alimentación, en educación, en familia, en amigos, en entusiasmo, en sueños, en ideales, en introspección, en retrospección, en experiencia adquirida y encima... no tiene plata. Esa es la historia...Cuando se tiene el 40 % de la población bajo la línea de pobreza, ningún desarrollo es posible. Piececitos de niño, azulosos de frio... ¿cómo ven y no os cubren? Dios mío Piececitos de niño, dos joyitas sufrientes... ¿Cómo pasan sin veros? la gente. ¿Por qué somos tan malos? ¿Por que para odiarnos ponemos tanto... y para querernos... tan poco? Por que cuando los hombres de las guerras llaman, somos capaces hasta de entregar a los hijos, que son sus ojos... Y cuando los hombres de la paz llaman... no son capaces ni de ponerse la mano el bolsillo..... ...

J.L: ¿Te sentís cansado alguna vez? Muchas veces me sentí cansado, pero tengo algo... El secreto del éxito radica en el poder de la constancia en el propósito. "Lo que no logres hoy, quizás mañana lo logres no es tiempo todavía... nunca en el término de un día madura el fruto... ni la espiga grana"... Y asi vamos nosotros... detrás de un sueño. Necesitamos tener pasiones... y es posible hacer grandes cosas si trabajamos todos juntos. ...

J.L: ¿Le interesó la política alguna vez? Yo estoy dedicado a mi profesión... En cuanto a la política, veo que no hay políticas de Estado. Porque si la política de Estado puede combatir la desnutrición... ya no tendríamos desnutrición. Un día, le pregunte a una canciller de Nueva Zelanda (en una convención en Mar del Plata) ¿por qué su país andaba y el nuestro no?

Y ella me dijo: -Porque nosotros, tenemos Políticas de Estado. Las políticas de estado la discuten los cinco presidentes de los partidos políticos que trazan el proyecto de país que necesitamos. Esas políticas, son comunes, no se discute.


jma.

viernes 18 de diciembre de 2009

En carne propia.

video

Un agradecimiento muy especial a Eva Maranta.

Publicado por JMA

jueves 17 de diciembre de 2009

Revista de Psicología

Hoy "20$, El fenómeno psicológico de poner un precio”

Diarios, periódicos, expertos en seguridad, el mismo pueblo, clase media, y casi una totalidad de personas hacen el uso exclusivo tanto de la frase como del sentimiento de asombro de que hoy, como tanto se esta diciendo, nos maten por 20 pesos.
Pero aquí el cálculo no es tan simple, mi reflexión es simplemente, que quien pone un precio a la vida, es más precisamente ese terrible monstruo que se llama Clase Media, la cual oportunamente deviene en clase alta. El problema psicológico es nuestro.
Simplemente voy a expresar lo siguiente. No voy a negar que es un hecho desgraciado de que uno salga a comprar puchos y se encuentre con alguien que le pone una bala en la frente, pero la asignación de un valor económico para la vida, es una falencia típica de la persona que mide a la misma con esa Bara y que en casi todos los casos, es el pudiente.
Es decir, la situación es reversible, y si uno apela al propio sinceramiento puede darse cuenta que esto es así. ¿Para quién verdaderamente la vida vale 20$?
La vida vale 20 mangos simplemente para el tipo que los tiene en el bolsillo. ¿Porque deberíamos atribuir una significación del valor de nuestra vitalidad a un tipo que se cago de hambre toda su vida, que paso frío, que fue oprimido por esa clase media y que por sobre todo, en su vida veinte pesos representa una valor de supervivencia? ¿Cómo no comprender, y esto puede provocar estupor, que es absolutamente compresible que un desamparado nos arranque la vida de un balazo, cuando nosotros le arrancamos la suya con opresión, ignorancia y discriminación día tras día?
Pensemos lo siguiente. ¿Cuál es valor que nosotros les damos a los otros? ¿Porque no sincerarnos y aceptar que somos una sociedad que simplemente atribuimos a la predestinación, el hecho de que una persona solo porque le tocó, tenga que vivir una vida absolutamente miserable?
Este es el punto. Yo no veo gente otorgando 20 pesos a la hora de dar limosnas. Yo no veo una sociedad muy preocupada por integrar a nuestra vida, a nuestros ámbitos, a esos tipos que están allá abajo, y que mucha gente (de mierda) los califica de “Negros”, dotándolos en muchos casos hasta de una esencial malevolencia que pareciera ser genética, inherente a ellos. Cuando simplemente son seres iguales a nosotros.
Lo que hay que tener bien presente, que esos veinte pesos en realidad son sagrados para los que tuvieron suerte, para esta sociedad que hemos construido en donde vemos un rebaño infinito de tipos corriendo ciegos en un sueño de casitas, autitos y tecnología. Que esos veinte pesos, se desdoblan en ese rigor material que le hemos impregnado a la vida, transformándonos en una sociedad asquerosa, y paradójicamente, maligna.
Somos nosotros quienes no le damos el verdadero valor a la vida, por eso hablamos del valor humano en cifras de dinero.
Somos nosotros los que ponemos el precio.
Somos nosotros los que ponemos el precio.
Y todos los malditos días le ponemos precio a esa pobre gente que anda de rodillas por la vida. Somos asquerosamente individualistas e insensatos cuando hablamos del tema.
Nos enroscamos intelectualmente en lugar de participar espiritualmente en esta discusión de la seguridad. Intelectualmente nos acalambramos la Psiquis pensando en algún sistema, ya sean mas cárceles, penas mas duras, responsabilidad penal del menor, etc. Ah, perdón, me olvidaba de otra medida, prohibir a la gente andar de a dos en sus motos para que no existan mas motochorros (pensamiento declarado por Susana Jiménez).
¿Y la participación espiritual? No existe. No hay participación como sociedad. Hoy la pobreza se volvió natural a los ojos de la gente. Hay es normal ver un nene de cuatro años comiéndose el culito de yogurt que vos tirabas ayer. Cuanta facilidad para rebalsar nuestra boca hablando de la falta moral que implica perder la vida por 20 pesos cuando hay ocho millones de pobres que para la sociedad solo tienen el valor de pobres.
Así estamos, mirando con la más estricta e impiadosa indiferencia moral a la pobreza.
Sigamos llenando nuestro corazón de a pesitos, alimentando esa diminuta proyección espiritual que no va mas allá de los limites de nuestro propio culo. Sigamos comprando Hipocresía y por favor, no demandemos que consideren a nuestra vida cuando omitimos impecablemente el valor de la vida de los otros, siendo mucho mas ruines, porque para nosotros, pareciera que las suyas, ni siquiera valen 20 pesitos.
Empecemos a callar antes de hablar hipócritamente.
Y en todo caso, comencemos a agradecer si tenemos 20 pesos en el bolsillo para ceder a aquel que nos roba en la calle, comprando así nuestra vida, con el precio que nosotros le ponemos.

sábado 12 de diciembre de 2009

Nomenclatura

Transcribo a continuación la noticia que pude ver y encontrar en un diario virtual, la cual capturó toda mi atención:

¿Cómo me dijo que se llama?
Un matrimonio de Suecia deberá pagar una multa de 682 dólares por haber registrado a su hijo con el nombre de "Brfxxccxxmnpcccclllmmnprxvclmnckssqlbb11116".

La decisión fue tomada por las autoridades al considerar que no es un nombre legal, los padres del menor aseguran que se trata de una creación artística llena de mucha expresión y que hace parte de un movimiento llamado “patafísica”.Los padres accedieron a cambiar el nombre del niño por “A” pero las autoridades rechazaron este nombre también.
Al parecer, no sólo en Colombia se encuentran nombres insólitos que parecen trabalenguas, aunque “Brfxxccxxmnpcccclllmmnprxvclmnckssqlbb11116” se lleva todos los premios.



(10/03/2008)

Publicado por Keke

Si a alguien le interesa saber de que trata la Patafísica, El llano en llantas recomienda la lectura de Rayuela de Julio Cortázar

martes 8 de diciembre de 2009

Un fenómeno masivo.

Capitulo primero.
Los días previos describen un murmullo, en este caso, mecánico. El ruido sucio de los fierros en acción anticipa la contienda. Cierto tinte pintoresco aportan. Cierto tinte peligroso también. La gente poco a poco comienza a ser parte del ritual. En los días previos, ya se pueden ver algunos individuos recorriendo el mismo destino de los participantes. Juegan a ser ellos tomando prestada la pista. Se gastan en picadas desaforadas toda la suerte que por el momento, los mantiene vivos. Llega el día indicado. Los participantes llegan. El evento es un hecho. Los autos están listos. La carrera ha de comenzar. El rally esta en el pueblo. El fenómeno, con mucha fuerza, comienza a florecer. Finalmente el día pasa. La carrera también. Pero algo surge. Algo nuevo. Algo que tardara unas veinte horas aproximadas en morir. Un fenómeno psicológico, puro, tonto y masivo. Una sensación de virtuosismo generalizada.
Cuando la distribución de la gente apelotonada en el circuito comienza a desplazarse en sentido a su destino de regreso, observo con detenimiento, comienzo a ver la encarnación del fenómeno. Los mas jóvenes, los que han concurrido en automóviles o motocicletas sufren una especie de Mutación Civil en cuanto a sus aptitudes y responsabilidades sociales concernientes al correcto manejo de un vehiculo. Los otros, los que vamos a pata, escapamos al fenómeno por simple circunstancia.
En un primer momento se genera una especie de embotellamiento a la salida del predio en donde se realizó la carrera. Embotellamiento lógico. Muchos son los autos que intentan salir. Entonces, mientras lo intentan, oprimen el acelerador dos veces seguidas, luego realizan un pequeño intervalo de unos diez segundos para volver a oprimir el acelerador groseramente, nuevamente dos veces seguidas, provocando esas aceleradas tan conocidas, Rannnnnnnnnnnnnnnnnn, Rannnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn, que por consecuencia del fenómeno mencionado, es reproducido por casi todo el rebaño asistente a la carrera. La situación es compleja. El ruido aturde no solo a nuestros tímpanos. Aturde la calma. La mente. Todos siguen acelerando rabiosamente sus autos, pero con un detalle, ninguno supera los 5km por hora, ya que la descongestión no suele producirse fácilmente. La melodía es disonante. La postal es infantil. La viejitas no se escuchan entre ellas. Algunos muy chiquitos lloran asustados.

Capitulo segundo.
En una segunda etapa. Estamos ya a horas de terminado el Rally. Estamos en la ciudad. Cada uno en lo suyo. Vuelteando o tomando algo por ahí. El rally suele realizarse los fines de semana. Por ende, casi todos estamos dispersos al aire libre.
Supongamos que esta usted en la costa. Aproximadamente en una frecuencia de uno por cada veinte minutos transcurridos (lo cual es mucho), vera usted algún automóvil que viene, como diría mi abuela “a los santos pedos” corriendo su propio rally. Fuerte, desprolijo, ostentando una habilidad que a simple golpe vista vemos que no tiene.
Dentro de la gama de esta segunda carrera que implícitamente se declara en la ciudad, usted podrá ver desde un R12 muy flojo de aros, hasta un Audi A3 compitiendo entre si.
Una de las consecuencias del fenómeno es la implacable Fe al fierro propio.
Entonces la ciudad se Transforma en algo raro. Una especie de guiso a base de los siguientes ingredientes:
A) Una carrera de autos que ya es parte del pasado, pero mucha gente aun no lo entiende.
B) transeúntes que pasean tranquilamente su domingo.
C) Un rebaño de pseudos pilotos corriendo un rally en medio de la modorra humana de un fin de semana.
D) Una pizca de muerte dando vuelta entre todos nosotros.
E) Y una mezcla de Paz e histeria mecánica dignas de ser observadas.

Capitulo tercero.
En la tercera y última etapa, ya estamos en la noche. Un poco más relajados. Por suerte también bañados, desprovistos de toda esa tierra que nos dejo por un lado la carrera y por otro sus consecuencias, el fenómeno.
Un último síntoma a describir es el siguiente. Si a usted la noche lo encuentra en una confitería céntrica, vera que luego de una carrera, es mucho más frecuente esa nueva manera de saludar que parecen a haber encontrado hoy las personas.
Uno de los saludantes, el que esta en el auto, atravesando en línea paralela a la mesa donde esta su conocido, en lugar de levantar la mano y saludarlo como cualquier hijo de vecinos, aprieta, hunde, y hasta deposita su alma en el acelerador provocando un Rannnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn continuo y de unos tres o cuatros segundos. Situación harto desagradable y molesta. Nadie la comparte a excepción de los que se saludan. En algunos casos, tampoco es compartida por el saludante de la mesa. Pero ojo, el saludante del automóvil, podemos ver, es feliz, esta pleno, derrama orgullo por ese rugido por su motor generado. Se siente un campeón, único, diferente.
Quizás sea eso lo único que sanamente les envidio, esa tremenda dosis de felicidad que les produce, simplemente el hecho de hacer ruido con un motor.
Finalmente el fenómeno comienza a morir, solo restaran algunas picadas en la noche en la zona costera. Solo restara que algo externo los proteja. Solo quedara que algo externo nos proteja.
Ese es el fenómeno mentado. Ciertamente extraño. Histérico. Difuso. Una carrera que se genera luego de otra carrera. Pero la segunda es de otra naturaleza. No hay reglas. No hay categorías. No hay circuito. Todos corren. Todos somos parte. Porque todos estamos en la ciudad. Porque no hay forma de escapar a ese circuito. Porque siempre será así. La segunda carrera nunca tiene ganadores. Nunca vemos su gloria publicada en los periódicos.

La segunda carrera solo tiene perdedores, y cuando sabemos de ellos, damos cuenta de lo mucho que han perdido.



Keke