Hoy "20$, El fenómeno psicológico de poner un precio”
Diarios, periódicos, expertos en seguridad, el mismo pueblo, clase media, y casi una totalidad de personas hacen el uso exclusivo tanto de la frase como del sentimiento de asombro de que hoy, como tanto se esta diciendo, nos maten por 20 pesos.
Pero aquí el cálculo no es tan simple, mi reflexión es simplemente, que quien pone un precio a la vida, es más precisamente ese terrible monstruo que se llama Clase Media, la cual oportunamente deviene en clase alta. El problema psicológico es nuestro.
Simplemente voy a expresar lo siguiente. No voy a negar que es un hecho desgraciado de que uno salga a comprar puchos y se encuentre con alguien que le pone una bala en la frente, pero la asignación de un valor económico para la vida, es una falencia típica de la persona que mide a la misma con esa Bara y que en casi todos los casos, es el pudiente.
Es decir, la situación es reversible, y si uno apela al propio sinceramiento puede darse cuenta que esto es así. ¿Para quién verdaderamente la vida vale 20$?
La vida vale 20 mangos simplemente para el tipo que los tiene en el bolsillo. ¿Porque deberíamos atribuir una significación del valor de nuestra vitalidad a un tipo que se cago de hambre toda su vida, que paso frío, que fue oprimido por esa clase media y que por sobre todo, en su vida veinte pesos representa una valor de supervivencia? ¿Cómo no comprender, y esto puede provocar estupor, que es absolutamente compresible que un desamparado nos arranque la vida de un balazo, cuando nosotros le arrancamos la suya con opresión, ignorancia y discriminación día tras día?
Pensemos lo siguiente. ¿Cuál es valor que nosotros les damos a los otros? ¿Porque no sincerarnos y aceptar que somos una sociedad que simplemente atribuimos a la predestinación, el hecho de que una persona solo porque le tocó, tenga que vivir una vida absolutamente miserable?
Este es el punto. Yo no veo gente otorgando 20 pesos a la hora de dar limosnas. Yo no veo una sociedad muy preocupada por integrar a nuestra vida, a nuestros ámbitos, a esos tipos que están allá abajo, y que mucha gente (de mierda) los califica de “Negros”, dotándolos en muchos casos hasta de una esencial malevolencia que pareciera ser genética, inherente a ellos. Cuando simplemente son seres iguales a nosotros.
Lo que hay que tener bien presente, que esos veinte pesos en realidad son sagrados para los que tuvieron suerte, para esta sociedad que hemos construido en donde vemos un rebaño infinito de tipos corriendo ciegos en un sueño de casitas, autitos y tecnología. Que esos veinte pesos, se desdoblan en ese rigor material que le hemos impregnado a la vida, transformándonos en una sociedad asquerosa, y paradójicamente, maligna.
Somos nosotros quienes no le damos el verdadero valor a la vida, por eso hablamos del valor humano en cifras de dinero.
Somos nosotros los que ponemos el precio.
Somos nosotros los que ponemos el precio.
Y todos los malditos días le ponemos precio a esa pobre gente que anda de rodillas por la vida. Somos asquerosamente individualistas e insensatos cuando hablamos del tema.
Nos enroscamos intelectualmente en lugar de participar espiritualmente en esta discusión de la seguridad. Intelectualmente nos acalambramos la Psiquis pensando en algún sistema, ya sean mas cárceles, penas mas duras, responsabilidad penal del menor, etc. Ah, perdón, me olvidaba de otra medida, prohibir a la gente andar de a dos en sus motos para que no existan mas motochorros (pensamiento declarado por Susana Jiménez).
¿Y la participación espiritual? No existe. No hay participación como sociedad. Hoy la pobreza se volvió natural a los ojos de la gente. Hay es normal ver un nene de cuatro años comiéndose el culito de yogurt que vos tirabas ayer. Cuanta facilidad para rebalsar nuestra boca hablando de la falta moral que implica perder la vida por 20 pesos cuando hay ocho millones de pobres que para la sociedad solo tienen el valor de pobres.
Así estamos, mirando con la más estricta e impiadosa indiferencia moral a la pobreza.
Sigamos llenando nuestro corazón de a pesitos, alimentando esa diminuta proyección espiritual que no va mas allá de los limites de nuestro propio culo. Sigamos comprando Hipocresía y por favor, no demandemos que consideren a nuestra vida cuando omitimos impecablemente el valor de la vida de los otros, siendo mucho mas ruines, porque para nosotros, pareciera que las suyas, ni siquiera valen 20 pesitos.
Empecemos a callar antes de hablar hipócritamente.
Y en todo caso, comencemos a agradecer si tenemos 20 pesos en el bolsillo para ceder a aquel que nos roba en la calle, comprando así nuestra vida, con el precio que nosotros le ponemos.
Diarios, periódicos, expertos en seguridad, el mismo pueblo, clase media, y casi una totalidad de personas hacen el uso exclusivo tanto de la frase como del sentimiento de asombro de que hoy, como tanto se esta diciendo, nos maten por 20 pesos.
Pero aquí el cálculo no es tan simple, mi reflexión es simplemente, que quien pone un precio a la vida, es más precisamente ese terrible monstruo que se llama Clase Media, la cual oportunamente deviene en clase alta. El problema psicológico es nuestro.
Simplemente voy a expresar lo siguiente. No voy a negar que es un hecho desgraciado de que uno salga a comprar puchos y se encuentre con alguien que le pone una bala en la frente, pero la asignación de un valor económico para la vida, es una falencia típica de la persona que mide a la misma con esa Bara y que en casi todos los casos, es el pudiente.
Es decir, la situación es reversible, y si uno apela al propio sinceramiento puede darse cuenta que esto es así. ¿Para quién verdaderamente la vida vale 20$?
La vida vale 20 mangos simplemente para el tipo que los tiene en el bolsillo. ¿Porque deberíamos atribuir una significación del valor de nuestra vitalidad a un tipo que se cago de hambre toda su vida, que paso frío, que fue oprimido por esa clase media y que por sobre todo, en su vida veinte pesos representa una valor de supervivencia? ¿Cómo no comprender, y esto puede provocar estupor, que es absolutamente compresible que un desamparado nos arranque la vida de un balazo, cuando nosotros le arrancamos la suya con opresión, ignorancia y discriminación día tras día?
Pensemos lo siguiente. ¿Cuál es valor que nosotros les damos a los otros? ¿Porque no sincerarnos y aceptar que somos una sociedad que simplemente atribuimos a la predestinación, el hecho de que una persona solo porque le tocó, tenga que vivir una vida absolutamente miserable?
Este es el punto. Yo no veo gente otorgando 20 pesos a la hora de dar limosnas. Yo no veo una sociedad muy preocupada por integrar a nuestra vida, a nuestros ámbitos, a esos tipos que están allá abajo, y que mucha gente (de mierda) los califica de “Negros”, dotándolos en muchos casos hasta de una esencial malevolencia que pareciera ser genética, inherente a ellos. Cuando simplemente son seres iguales a nosotros.
Lo que hay que tener bien presente, que esos veinte pesos en realidad son sagrados para los que tuvieron suerte, para esta sociedad que hemos construido en donde vemos un rebaño infinito de tipos corriendo ciegos en un sueño de casitas, autitos y tecnología. Que esos veinte pesos, se desdoblan en ese rigor material que le hemos impregnado a la vida, transformándonos en una sociedad asquerosa, y paradójicamente, maligna.
Somos nosotros quienes no le damos el verdadero valor a la vida, por eso hablamos del valor humano en cifras de dinero.
Somos nosotros los que ponemos el precio.
Somos nosotros los que ponemos el precio.
Y todos los malditos días le ponemos precio a esa pobre gente que anda de rodillas por la vida. Somos asquerosamente individualistas e insensatos cuando hablamos del tema.
Nos enroscamos intelectualmente en lugar de participar espiritualmente en esta discusión de la seguridad. Intelectualmente nos acalambramos la Psiquis pensando en algún sistema, ya sean mas cárceles, penas mas duras, responsabilidad penal del menor, etc. Ah, perdón, me olvidaba de otra medida, prohibir a la gente andar de a dos en sus motos para que no existan mas motochorros (pensamiento declarado por Susana Jiménez).
¿Y la participación espiritual? No existe. No hay participación como sociedad. Hoy la pobreza se volvió natural a los ojos de la gente. Hay es normal ver un nene de cuatro años comiéndose el culito de yogurt que vos tirabas ayer. Cuanta facilidad para rebalsar nuestra boca hablando de la falta moral que implica perder la vida por 20 pesos cuando hay ocho millones de pobres que para la sociedad solo tienen el valor de pobres.
Así estamos, mirando con la más estricta e impiadosa indiferencia moral a la pobreza.
Sigamos llenando nuestro corazón de a pesitos, alimentando esa diminuta proyección espiritual que no va mas allá de los limites de nuestro propio culo. Sigamos comprando Hipocresía y por favor, no demandemos que consideren a nuestra vida cuando omitimos impecablemente el valor de la vida de los otros, siendo mucho mas ruines, porque para nosotros, pareciera que las suyas, ni siquiera valen 20 pesitos.
Empecemos a callar antes de hablar hipócritamente.
Y en todo caso, comencemos a agradecer si tenemos 20 pesos en el bolsillo para ceder a aquel que nos roba en la calle, comprando así nuestra vida, con el precio que nosotros le ponemos.


5 comentarios:
No estoy de acuerdo con todo lo que decis.
Ningun ser humano tiene derecho ni necesidad de matar a otro, ni por todos los millones del mundo que tenga uno, ni por toda la pobreza del otro.
Seguramente la persona que mataron por 20$, más de una vez ayudó a otra que tenía necesidades. O quizas no, paso por al lado e ignoro completamente al otro. En cualquiera de los dos casos, no debería haber matado.
Comparto lo que decís de la clase media, que ignora a los mas carentes, pero no justifica que venga uno y te meta un tiro.
Hay gente que no tiene ni para comer, y no por eso son unos resentidos que salen a matar, antes que eso, venden estampitas en el tren, juntan cartón o bien salen a pedir, con la cabeza bien alta, porque desgraciadamente la vida y la sociedad no le dieron un lugar.
Y mucho menos creo, que los locos de mierda, que se te meten en tu casa cuando estás entrando el auto, y matán a alguién de tu flia, esten padeciendo hambre.
La realidad es que hay gente pobre y te doy la derecha en que son excluídos, pero no por eso hay que justificar la muerte, la muerte no se justifica con nada, y los que salen a matar no piensan en llevar un plato de comida a la casa, o comprar una estufa, piensan en cuanta merca más van a tener que tomar para zafar de la que están haciendo...
Lamentablemente tengo gente conocida que perdió al padre, por uno de estos locos de mierda, y hoy no le dan las espalda a los pobres!
Saludos
Rocio Alvarez
Buenisima tu participacion Ro. Te voy a mandar un e mail en breves horas ampliando mi concepto.
Por aqui solo te digo lo siguiente, en ningun momento estoy justificando el acto de matar, solo estoy tratando de comprender la causa...
Un Abrazo
En varias ocasiones he visto y presenciado a muchas personas que han pasado gran parte de su vida entre maestros, profesores, y demás catedráticos; y veo que en una gran mayoria no se detienen a analizar lo escrito y se dejan llevar por un primer impulso de tal fuerza que no los hace ver que hay o se dice u opina en realidad o entre lineas.
No solo se debe leer, ademas debe entenderse y razonar lo leido, creo que esto se debe a varios motivos entre los cuales se puede ver que tenemos aderidos pensamientos prestados, es decir: asi como muchos han estudiado de memoria toda su vida, como repetir textuales las noricias de los noticieros o los diarios sin analizar en lo mas mínimo la información: opinamos y defendemos ideas que creemos nos representan. Dos ejemplos: Plaza de Mayo cuando Galtieri anuncia que se recuperaran las Malvinas, El "conflicto" del Campo.
Esta claro que en esta nota no existe justificación alguna de la Violencia.
Juan Carlos Piti.
Se entiende barbaro lo que queres decir. En lo que difiero totalmente en que creas que esto se puede cambiar... es lamentable decirlo pero mas patetico es pensarlo supongo no?
El chorro, el cartonero, los que piden en la calle, los que venden en los subtes! por otro lado la rubia que cruza la vereda para no sentirle el olor de 1 mes sin ducha a estos, la vieja que les tiene miedo por que piensa que todos son negros chorros, el que le sube la ventanilla del mercedes con cara de soberbio a ese nenito que te parte el corazon en el semaforo... y nosotros o algunos de nosotros.
Si algun dia me roban, al dia siguiente le voy a dar esa moneda a la nenita que me pide siempre, o le voy a poner un 2 pesos a los hermanitos que hacen jueguitos con pelotas en el cole.
No se si se lo llevan al padre que esta tirado en una plaza chupando birra y puliendo muelas... no lo se, pero no puedo con mi genio y dar una moneda diaria si el corazon te lo pide no me va a dejar sin comer...
A lo que voy mas especificamente es que marginamos y somos marginados, vamos a la realidad, no hacemos ni vamos a hacer nada por sacar a todos esos pobres de la calle, quiza algun dia las deciciones las tomen los honestos y ahi si realmente vamos a poder forzar o tratar un cambio! de lo contrario no creo que sea posible. "la pobreza les sirve" "la pobreza les sirve" esa gente ignora muchas cosas y cuando le muestran el chori y el tinto... ya esta, estan como quieren o com olos acostumbraron a estar.
Como siempre despertas ganas de charlar estas cosas personalmente y no por medio de comentarios, siempre me olvido de algo, pero en fin me gusto tanto como muchas esta nueva publicacion! cariño grande amigo!
Cabe destacar, que en esto de ponerse en el lugar del otro en este caso es imposible. Nadie puede saber lo que sufre la gente. Nadie puede imaginar la opresion, asi que no tratemos de hacerle entender a la clase nada, ya esta perdida. Reunamoos a los tipos que pensamos, que no juzgamos, que leemos escritos de esta naturaleza y no seguimos poniendo el ojo en el pobre tipo de ahi abajo.
Pongamos los ojos adentro, en nostros, reconozcamos algo che, aceptemos que cada uno teje su camino y el pibito que esta con el yogurt podrido vencido chorreando de su boca hoy es una postal...
Me encanto lo que escribistes... Porque es un palito en el culo para muchos que lo van a leer, y sabes que van hacer? Se van a justificar, van a seguir poniendo el click en el otro, atontados en el hecho del acto de matar, cuando aqui se apela a que cada uno se critique como ciudadano se entiende?
Excelente, me encanto, pero no lo van a entender...
Bien Eze, bien, algo vamos a hacer con todo esto que tenemos no en el cerebro, sino en el corazon. Falta poco tiempo, ya vamos a undir la nariz bien al medio del plato...
Un gran abrazo
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