miércoles 26 de agosto de 2009

Pacho.

Pacho, o como se llame, pasa con su chismosa. Abultada. Pasa sobrio, saluda. Yo lo saludo si lo hace. Camina rápido, va contento. Quizá porque llueve, vuelva a pasar en un rato. Aquí en la casa todos lo conocen, pero al contar a cerca de su vida a otros, el relato comienza con alguna anécdota, antes que nada. El comentario más usado, quizá por rápido; aunque yo creo, lo es por la efectiva descripción de su vida. Es (lo digo en la versión más localista):”Pacho, ja… Manso personaje, vive en pedo. Ese loco toma alcohol puro con naranja.” Creo que el dato aportado por el relator, sobre la toma de alcohol para curaciones con jugo de naranjas, es el más lucido (en estos casos). Nos da cuenta de su alto grado de alcoholismo. Recuerdo que la primera oportunidad en que oí el comentario, estaba siguiendo con la mirada la persona en cuestión; me di vuelta para verle la cara a quien me lo contaba. Mi asombro fue mal interpretado, o mal entendido. En primer lugar no era tal, en realidad me doy vuelta por lo interesante que me pareció el tono y el timbre de voz de quien lo decía. Después, toda la escena me intereso. No hay disimulo. Aquí se habla así. Lo sé. Lo sabía. Pero, ahora, lo siento de una manera distinta, las situaciones y circunstancias a las que estoy habituado me describen la zona. Como se habla, como se comunican. Me alegran, pero esta alegría es por entender donde estoy. Conocer a las personas: verlas, escucharlas, observarlas; generan en mí distintas sensaciones. Las más, difíciles de contar. Las otras, solo alcanzo a anotarlas. Salvándolas de mis grandes olvidos. Intento inclusive conservar algunas copias de distintos momentos. Fotos, videos. -¿Por qué lo hago? Tantas pueden ser las respuestas, una menos interesante que la otra. De qué sirve la pregunta, para que una respuesta y porque, una respuesta. Sera porque me voy a morir y quiero que alguien vea lo que yo. Esa sensación genética que tiene el hombre, que si otro, o en el mejor de los casos otros lo saben, lo salvamos del anonimato. Y nos salvamos.


juanadearte.

2 comentarios:

Leonel dijo...

Me has dejado de un ala, muy bueno!!!

Anónimo dijo...

Hermosisimo.

Habia descuidado leer este articulo.

Sos un gran escritor Jma.

Daniel