martes 23 de junio de 2009

Gramática del arte

Los publicistas acostumbran a sacarle gran partido al uso de la implicación. Una parte de la cosa puede convertirse en el símbolo de la cosa entera. El elegante radiador ornamentado significa simplemente (por implicación) Rolls Royce.

Como concepto, la implicación difiere ligeramente de “pars pro toto”. Significa, en términos de diseño, mostrar solamente una parte de algo con el fin de despertar la curiosidad del espectador para conocer el resto.

En un libro de religión que usábamos en la escuela primaria aparecían ilustrados Adán y Eva (desnudos por implicación) medios ocultos detrás de unos arbustos en el Edén. Como niños, mirábamos la hoja al trasluz, pero en vano.

En la planificación urbana, la implicación queda expresada cuando al final de una calle se ve solo parte de un edificio. Esa parte despierta nuestro interés y nos lleva hasta el final queriendo ver más. Este hecho aumenta nuestro dinamismo. La ciudad se hace mas vital, psicológicamente se convierte en mas ligera y menos fatigosa.

En un interior se puede conseguir el mismo efecto al permitir entrever otra habitación. Es una manera perfecta de combatir la claustrofobia, te dice que existe una continuación, que no estas encerrado.




J.J. Beljon



Publicado por Keke

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta esto de la gramatica del arte !!
Como publicista que soy, debo decir que SI se usa ésto de la implicancia en mi profesión... y como mujer "recordarme" que la misma es usada con mucho éxito tb en el arte de la seduccion.
Es la parte que no muestra el todo.
Que interesante, para bien o para mal;)

el guille dijo...

Esto me llevó a querer caminar.
Me recorrí la ciudad,
no me bastó.
Salí al campo,
llegué a las montañas...


...

Quise volar...